Conservación del manatí antillano

Desde hace 20 años, la Universidad Veracruzana trabaja en ello; Se lucha para establecer un centro de rehabilitación para esta especie, como los que ya existen en Costa Rica y Brasil
Redacción/Alvarado

La Universidad Veracruzana (UV), a través del Instituto de Investigaciones Biológicas (IIB), trabaja desde hace 20 años y de manera ininterrumpida en la conservación del manatí antillano (Trichechus manatus manatus), así como en la difusión de temas de educación ambiental en las comunidades aledañas al Sistema Lagunar de Alvarado (SLA).

Blanca Cortina Julio, investigadora del IIB, aseguró que la labor realizada por la Universidad contribuye a la preservación de esta especie, que en el estado de Veracruz tiene presencia en los ríos Papaloapan y Coatzacoalcos, además de la zona de Alvarado.
“El trabajo inició hace 20 años, con el proyecto denominado ‘Educación ambiental y conservación del manatí’, el cual era encabezado por el académico Enrique Portilla Ochoa”, relató.

Desde entonces y hasta la actualidad, la Universidad lleva a cabo talleres de educación ambiental dirigidos a pescadores, amas de casa y niños.
Un ejemplo de la trascendencia que ha tenido el trabajo de los universitarios, en el que además de los investigadores han participado decenas de estudiantes, es que los habitantes del SLA se involucran en las tareas para proteger al manatí.

La colaboración de ellos ha sido completa y de total compromiso. Al respecto, el pescador Alejandro Palacios, mejor conocido como “Don Tiolino”, compartió: “Nosotros hemos colaborado activamente con los investigadores desde el inicio, ya que llegaron a pedir apoyo a la cooperativa en la cual comercializamos nuestro pescado”.

“Don Tiolino” comentó que al principio tanto él como los demás pescadores tenían dudas, pero éstas fueron disipadas debido a que los encargados del proyecto llegaron a trabajar con ellos y no a imponerse, que es lo que impide la comunión. Al trabajar como familia, se ha logrado involucrar de lleno a las personas.

“La mentalidad entre la población ha cambiado mucho, cuando un pescador ve un manatí en problemas, se ponen en contacto conmigo o con la bióloga para ayudar al ejemplar”, aclaró el pescador.
En su opinión, el trabajo llevado a cabo ha sido muy productivo, al existir un aprendizaje paso a paso se ha logrado un avance en conjunto, ya que todos han aprendido de todos, al fomentar la retroalimentación.
“En una ocasión me preguntaron: ¿Por qué nunca han tenido problemas con los trabajadores universitarios? Les respondí que porque ellos no tan sólo vinieron a enseñar sino también a aprender”, aseveró.
La labor enfocada en la preservación del manatí ha obtenido grandes logros, pero no ha estado exenta de contratiempos y retos, los cuales han logrado ser resueltos.

Al hacer un recuento de la presencia de la UV en el SLA, Blanca Cortina destacó el cambio de actitud de los pescadores y sus familias.
“Por medio de estos trabajos se ha logrado un cambio de actitud en la gente, las personas que antes cazaban a estos mamíferos ahora nos apoyan en la protección de la especie, los niños la identifican y desde pequeños desean cuidarla”, aseguró la bióloga.
También se ha atendido a algunos manatíes lastimados o huérfanos. Fabián Vanoye, secretario Académico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, capacitó a un grupo de personas del SLA para este fin, lo cual ha sido un gran apoyo.
En 2012 los pescadores encontraron una cría macho de manatí y se realizó la gestión ante las autoridades competentes para rehabilitarlo en su hábitat natural.

Cuando la cría creció, se construyó un corral dentro del río en el cual se le mantuvo por año y medio; finalmente, el espécimen fue liberado en septiembre de 2015, convirtiéndose en el primer caso exitoso de rehabilitación de un manatí en su ambiente natural en el estado de Veracruz.
“Domingo Canales, director general del Área Académica Biológico-Agropecuaria, nos apoyó para iniciar el primer proceso de rehabilitación de manatí en el estado de Veracruz; las crías de esta especie toman leche cada tres horas y ésta tiene un costo elevado, por lo cual él nos apoyó económicamente con este insumo”, declaró la bióloga.

Asimismo, comentó que se recibió apoyo de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Medio Ambiente del Estado de Veracruz (Sedema).
Dentro de los planes a corto plazo se encuentra demostrar la importancia de este proyecto, así como capacitar a personas de otros estados en los cuales el manatí tiene presencia, como Chiapas, Tabasco, Campeche y Quintana Roo, para de esta forma crear una red de trabajo eficiente.
Aunado a ello, se lucha para establecer un centro de rehabilitación para esta especie, como los que ya existen en Costa Rica y Brasil.


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